La Importancia de la Copa para disfrutar del Vino

Si elegimos con cariño el vino que nos vamos a tomar tenemos que ser conscientes de la importancia que tiene la copa a la hora de disfrutarlo. Esta puede contribuir a que lo disfrutemos en toda su plenitud apreciando los matices del vino o puede esconder parte de sus virtudes.

¿Por qué copa y no vaso?

La copa presenta dos grandes ventajas frente al vaso. La primera es que conserva el vino a la temperatura adecuada ya que permite colocar la mano lejos del líquido para no calentarlo. La segunda es que contribuye a liberar los aromas del vino, mientras que el vaso deja que los aromas se escapen mucho más rápido.

Cómo afecta la copa a las características del vino

El tipo de material, la forma, el tamaño y el grosor de la copa hacen que varíe nuestra percepción de las características del vino.

Siguiendo las recomendaciones de la firma de cristalería austriaca Riedel, uno de los fabricantes más reconocidos de copas a nivel mundial:

  • El tamaño: El tamaño de la copa influye sobre la calidad y la intensidad de los aromas del vino. El vino respira y desprende sus aromas en función del espacio del que disponga. En el caso de los vinos tintos, de mayor graduación alcohólica, se recomienda emplear copas grandes. Para los vinos blancos funcionan mejor las de menor tamaño, que además realzarán las notas frutales
  • La forma: Según Riedel, “el contenido determina la forma”, es decir, dependiendo de la variedad de uva necesitaremos un tipo de copa u otro, de ahí la importancia de la copa. Debe de tener forma convexa de tulipa cerrada.
  • El tallo: Afecta especialmente a la temperatura, por lo que se buscan las longitudes adecuadas para cada vino.
  • El diámetro: La anchura de la copa influye en la posición de nuestra cabeza a la hora de beber. Las mas anchas nos fuerzan a inclinar la cabeza hacia delante mientras que las estrechas nos llevan hacia atrás, conduciendo el vino a una zona u otra de la lengua, dónde percibimos lo dulce, lo ácido, lo salado y lo amargo. Cada fabricante decide, en función del tipo de vino, los sabores que quiere potenciar ofreciendo diámetros diferentes.
  • El grosor: El cristal fino es el mejor. Resulta mas agradable al tacto con la boca y nos permite tener una visión clara del color del vino.
  • ¿Cristal o vidrio?: El cristal es el material preferido por los aficionados al vino ya que, al contener un pequeño porcentaje de óxido de plomo, pueden ser más delgadas y transparentes. Al ser más poroso, hace que se rompan las moléculas del aroma, permitiendo apreciar mejor los aromas desprendidos por el vino. Al ser más delgadas ayudan a conservar la temperatura del vino. Las copas de vidrio son más baratas y resistentes que las de cristal pero su grosor hace que no conserve la temperatura del vino, disminuyendo además la percepción de sus aromas.

“Dada la importancia de la copa, sabemos que una copa de cristal fino permite conservar la temperatura y apreciar mejor los aromas desprendidos por el vino”

Copas de vino

En este apartado vamos a ver la importancia de la forma de la copa y cómo se adapta según el tipo de vino.

  1. Copa tipo Burdeos. Redondeada y de boca cónica. Resulta idónea para los vinos de estructura muy marcada y que presentan mucha amplitud en boca con final prolongado e intenso. Dirige el vino hacia la base de la lengua, esparciéndolo por toda la boca. Su altura es fundamental para conservar el aroma de los vinos que se sirven en ella, manteniendo la concentración frutal en el aroma y en la posterior degustación. Perfecta para tintos de crianza y reserva y de taninos elevados y de uvas con carácter como las Tempranillo, Malbec, Syrah. Recomendada para el Cordovilla Reserva 2016.
  2. Copa tipo Borgoña. De boca abierta y forma abombada, es la perfecta combinación para los vinos tintos que presentando cuerpo dominante y alta acidez, tienen taninos más moderados. Dirige el vino al entrar en boca hacia la parte delantera de la lengua que percibirá el dulzor y la parte frutal del mosto. Al estar más abierta, el aroma saldrá de manera más intensa destacando sus matices. Se suele utilizar con tintos finos, jóvenes y de poca barrica y con blancos muy aromáticos. Ideal para nuestro Olivita Pérez tinto.
  3. Copa tipo Pinot Noir. De fondo amplio y cáliz alargado que se estrecha en boca. Una copa muy versátil, casi siempre relacionada con los vinos jóvenes tintos y rosados, aunque los tintos de crianza demuestran perfectamente su carácter en ella. Perfecta para el vino Rosado Aceña.
  4. Copa tipo Riesling. Es la copa perfecta para el vino blanco, los rosados provenzales y el champagne. Su altura y curvatura dirigen directamente el vino a la punta de nuestra lengua para reducir la acidez y potenciar la fruta que previamente ha entrado con su aroma en la nariz al estar firmemente atrapada en el diámetro estrecho de su forma. Los vinos elaborados con monovarietales de uva blanca como la Sauvignon blanc, Verdejo, Viura o Gewürztraminer son los perfectos para catar en ella. Potencia los aromas del espumoso aunque pierdan carbónico más rápido que con la copa tulipa o flauta, por eso te la recomendamos para nuestro espumoso Rosado Pompero.
  5. Copa tipo Chardonnay. Además de los vinos elaborados con la uva de la que toma el nombre, se utiliza también con vinos blancos fermentados en barrica. Con su balón muy amplio y la curvatura hacia el interior, entra en boca potenciando aromas y accediendo a la lengua en la parte posterior para matizar la crianza y el final prolongado. Sería la copa ideal para el Alfamín Crianza 2015.
  6. Copa tipo Flauta. Ideal sólo con vinos espumosos o con algo de carbónico, para mantener la burbuja en elevación el mayor tiempo posible, gracias al largo y estrecho balón, la entrada en boca hace que explote toda la efervescencia en el interior y en la punta de la lengua para reducir la acidez. Se utilizaría también con el Rosado Pompero.
  7. Copa tipo Jerez. Para olorosos y vino de postre, donde su tallo corto ayuda a atemperar el líquido y su movimiento a lo largo de la curvatura mantienen el aroma. Entra en boca sobre la punta para prolongar el aroma y el gusto hasta el final de la lengua y potenciar su sabor. Se la conoce también como cata vinos siendo la copa de degustación estandarizada para catas técnicas y profesionales.

Si sólo puedes optar por un tipo, conociendo la importancia de la copa, elige siempre una pequeña tipo Burdeos o una grande polivalente, ambas se adecúan a todo tipo de vinos.

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